Stacy Cruz nació el 27 de marzo de 1991 en la pequeña ciudad de Ostrava, en la región de Moravia-Silesia, República Checa. Desde muy joven mostró una personalidad decidida y curiosa, creciendo en un entorno familiar estable que la apoyó en sus estudios. Cursó enseñanza secundaria con enfoque en administración empresarial, y durante esa etapa comenzó a interesarse por el modelaje y la fotografía artística. Su estatura de 1,68 m y su figura natural la llevaron a participar en sesiones locales, donde descubrió que podía convertir su presencia frente a la cámara en una carrera profesional.
En 2011, con apenas veinte años, Stacy Cruz decidió dar el salto al cine adulto. Su primer contacto fue a través de una agencia checa que la conectó con productoras europeas. Debutó con escenas para estudios como Private y LegalPorno, donde rápidamente destacó por su actitud profesional y su capacidad de adaptación a distintos estilos de rodaje. En una entrevista temprana mencionó que ver la industria desde dentro le resultó menos intimidante de lo que imaginaba, y que la cercanía con otros talentos checos le ayudó a sentirse en confianza.
Entre 2013 y 2016, Stacy Cruz se consolidó como una de las actrices checas más solicitadas. Grabó con sellos de renombre como Evil Angel, Reality Kings y Brazzers, lo que la llevó a viajar con frecuencia entre Praga, Barcelona y Los Ángeles. Durante esos años, participó en más de 150 producciones, cubriendo géneros diversos desde escenas lésbicas hasta contenido de temática BDSM ligero. Ella misma ha explicado en entrevistas que prefiere rodar en Europa porque los ritmos de trabajo son más pausados y le permiten mantener un equilibrio con su vida personal.
En 2017, Stacy Cruz recibió varias nominaciones a los premios AVN y XBIZ en categorías como Mejor Escena de Sexo en Producción Extranjera. Aunque no ganó, estos reconocimientos aumentaron su visibilidad y le abrieron puertas en el mercado estadounidense. Sin embargo, en 2019 sorprendió al anunciar una pausa en su carrera. En sus redes sociales compartió que necesitaba tiempo para explorar intereses fuera del cine, como el fitness y la fotografía de retrato. Posteriormente, regresó de forma intermitente, alternando proyectos selectivos con su vida en República Checa.
Fuera de las cámaras, Stacy Cruz mantiene un perfil reservado. Se sabe que reside en Praga, que practica yoga a diario y que ha incursionado en el diseño de joyería artesanal como pasatiempo. En 2021 lanzó su propio canal en plataformas de contenido por suscripción, donde ofrece material exclusivo y sesiones personalizadas. Desde entonces, ha reducido drásticamente los rodajes tradicionales, priorizando colaboraciones con marcas de lencería y accesorios. En declaraciones recientes ha señalado que el equilibrio entre su faceta pública y su privacidad es esencial para su bienestar.
Stacy Cruz es considerada una de las figuras checas más representativas de la década de 2010 en el cine adulto. En diversas entrevistas ha destacado la importancia de establecer límites claros desde el inicio de la carrera y de rodearse de equipos de producción éticos. También ha hablado abiertamente sobre la necesidad de desestigmatizar el trabajo sexual y de fomentar entornos laborales seguros. Aunque su actividad se ha reducido, sigue siendo una referencia para nuevas actrices europeas que buscan un camino profesional con control sobre su imagen y decisiones.